Gran parte de los logros conseguidos por la humanidad ha sido posible gracias a la dirección de proyectos. Obras de la construcción magníficas, como las pirámides de Egipto, o herramientas vitales como Internet surgieron de un proyecto. De igual forma, grandes empresas como Apple Inc. nacieron como iniciativas que luego se convirtieron en grandes corporaciones gracias a una gestión eficaz de proyectos. Lo mismo sucede en nuestro entorno en la República del Ecuador. Varias empresas pequeñas y medianas, debido a una ejecución estratégica eficaz y eficiente, se han transformado en corporaciones.
Según los datos de la Cámara de la Pequeña Industria del Guayas (Capig), existen 1.228.415 empresas en el país, de las cuales: 93,67% son microempresas; 4,65% pequeñas; y, 1,26% medianas" (Revista Ekos, 2025, p. 78). Este sector importante de la economía del país requiere sostenerse y transformarse. Para las PYME, mantener la preferencia del consumidor o expandirse es un reto. Por eso definen estrategias que requieren una ejecución adecuada.
En nuestro blog compartimos los componentes del modelo de gestión Lean para PYMES, entre los que figura la gestión de proyectos. Una de las ideas principales que planteamos fue fomentar el conocimiento en la dirección de proyectos conforme a los estándares del Project Management Institute. Ahora, lo importante es comprender por qué esta capacidad es tan relevante para las PYMES.
Como sabemos, el origen común de muchas organizaciones es un emprendimiento. Estos esfuerzos temporales permitieron crear un producto o servicio en un entorno único. Para ello, los empresarios recurrieron a la dirección de proyectos. Así, una gestión ineficiente y poco eficaz de la administración ha sido determinante para que varias ideas de negocio fracasen.
Ahora bien, una parte de las nuevas PYME logró constituirse y mantenerse a lo largo de los años mediante estrategias de negocio. Pero para poner en marcha sus objetivos e iniciativas estratégicas, requieren una ejecución eficaz y prácticas administrativas sólidas. A nuestro criterio, la capacidad de priorizar proyectos y equilibrar recursos separa el éxito del fracaso. Esto se debe a que las PYME tienen recursos financieros y de tiempo limitados, por lo que deben decidir en qué invertirlos. Aunque parezca muy lógico que esta tarea deba realizarse, en la práctica hay mucho desconocimiento y muchos errores. De modo que conviene desarrollar prácticas de gestión de portafolios.
Bajo el supuesto de que la estrategia e iniciativas fueron correctamente seleccionadas, ahora conviene ejecutarlas de manera eficiente. Es aquí donde las organizaciones que entregan valor sin desperdicio de recursos logran dar un salto de calidad. Para una PYME, desperdiciar el dinero invertido la haría desaparecer. Este escenario se puede evitar incorporando prácticas asociadas para delimitar el alcance, administrar el presupuesto, reaccionar ante oportunidades y amenazas, entre otras.
Teniendo clara la importancia de administrar proyectos ¿por dónde debemos empezar en nuestras empresas? El diagnóstico de la capacidad, ya sea interna o con consultoría externa, es el primer paso. Desde nuestra perspectiva, primero se debe determinar si las personas tienen conocimiento de las prácticas. Luego, determinar si el gerente general y directivos están comprometidos con la adecuada gestión. Finalmente, se debe comprender qué tipo de prácticas se han adoptado y si estas son replicables.
A partir del diagnóstico se establecerá un plan de acción. Aunque dependerá de la situación, por lo general se necesitará: i. Reforzar las habilidades técnicas; ii. Adoptar herramientas tecnológicas; iii. Agregar a los procesos de gobernanza las decisiones sobre la gestión de proyectos; y, iv. Adaptar las prácticas de administración estratégica y operativa para que sean compatibles entre sí.
En conclusión, las empresas pequeñas y medianas desean crecer. Para lograrlo, necesitan orden y disciplina que las grandes corporaciones usan y adaptan al contexto. La triple restricción (costo, tiempo y alcance) existe y, para obtener resultados, es necesario reformular constantemente nuestras prácticas. Si adoptas estas practicas es menos lo que trabajas para sobrevivir y empiezas a edificar un legado en tu PYME. Crecer difícilmente se refiere a la suerte, sino del compromiso con la excelencia que decides asumir hoy.
Bibliografía
- Revista Ekos. (2025, agosto). Pymes, el músculo que impulsa empleo, equidad y adaptación. Ekos Negocios, (360), 78. https://www.ekosnegocios.com